NUR Efendi: EL EJE
NUR Efendi: EL EJE

Por Abdullah Muzaffer al-Jerrahi (Laurence Galian)

Recientemente tuvimos la visión de una rueda.  Al
mismo tiempo, veiamos a  Hazreti Shaykh Nur al-
Anwar al - Ashki al-Malik al-Jerrahi, el "sol de la edad
de oro", (que Allah santifique su secreto y perfume  su
lugar de descanso).

Vimos una rueda dividida por su radio en secciones.
Cada intersticio representaba una tradición religiosa
que Hazreti Nur (R.A.) habia explorado. Reconocimos
que el Sufismo Islámico es un intersticio de esa rueda.

Nos llegó la sensación de que muchas personas
pasan toda su vida explorando un interespacio,
existiendo  aisladamente en solo una  sección de la
totalidad de la revelación, que Hazreti Nur (R.A.), el
Pir de la Nueva Humanidad encarnó bellamente.

Consideramos como Hazreti Nur (ra) profundamente
inmerso en muchos de los intersticios de la rueda, no
habitó de manera exclusiva,  en un único distrito
religioso todo el tiempo. Nos preguntamos por qué
algunos de nosotros elegimos vivir nuestra

espiritualidad sólo en una localidad, cuando el Pir de
la Humanidad Nueva (nuestro modelo contemporáneo
de la Insan Kamil, es decir, el ser humano pleno) viajó
libremente a través de los mundos paralelos de lo
sagrado, que en nuestra visión, estan expresados en
la rueda, lo que para algunos puede representar el
multiverso o meta-universo.

Por supuesto, nos dimos cuenta de que muchos Nur
Ashki Jerrahis eligen girar libremente por toda la rueda
de las tradiciones sagradas. A continuación, nuestra
visión se hizo más profunda. La respuesta se hizo
clara: la solución no es explorar  profundamente  
todas las distintas tradiciones, ya que sólo alguien con
el genio, brillantez y el rango espiritual del Sheikh  
Hazreti Nur (ra)  podría emprender colosal tarea. Más
bien, parece imposible, hablando de nuestras
limitaciones, explorar en una forma profunda, varias
tradiciones espirituales simultáneamente.

Hazreti Nur (ra) nos animó a aprender de la sabiduría
de todos los maestros de todas las tradiciones y a
integrar este conocimiento vivo en nosotros, para
retornarlo a la Tekke de Pir Muhammad Nureddin
Jerrahi (R.A.). Como en la oración que el  pronunció
en una ceremonia de iniciacion -toma de mano - en
abril de 1994:

". . .(Que Allah) Permita (a estas almas sinceras de
derviches) tener la experiencia mística de todas las
enseñanzas sagradas y a beber de todas  las fuentes
de conocimiento y que puedan encontrar guías
místicos y sabios en todas las tradiciones y que estas
almas de derviches, aprendan a recibir de ellos las
bendiciones para que puedan traer el néctar y el
polen de ese conocimiento, de regreso  a la colmena
de la Jerrahiyya, la colmena del principio universal de
la Tariqa, y que podemos hacer juntos la miel y
podamos alimentar juntos el universo entero con esta
miel."

La meditación se fue  profundizado, hasta que vimos
cómo Hazreti Nur (ra) es en realidad, el centro o eje
de la rueda. Él encarna en sí mismo el néctar de todas
las tradiciones. Él es el fruto de todas las tradiciones.
Él está más allá de la religión: habita en la esencia de
todas.

Entonces, sentimos que la meta no era hacer todo lo
que Hazreti Nur (ra) hizo, sino más bien convertirse en
lo que el es. Su conciencia encarnó la  esencia
destilada de la sabiduría revelada y a través de él las
tradiciones espirituales en el mundo se hicieron
manifiestas para nosostros. El objetivo es ser: "La
ilaha ilallah".

En otras palabras, en vez de viajar alrededor de la
rueda, en cambio, debemos ser en el centro.  No
decimos estar en el centro, decimos Ser en el centro
de la rueda. Ser Hazreti Nur (ra), no es imitarlo, sino
experimentarlo  a través de la  la herencia espiritual
que hemos recibido gracias a  la Silsila.

Recordamos la vieja enseñanza de que el centro de la
rueda siempre está.  Permanece.  Mientras la rueda
está girando, el centro  siempre  mantiene la calma.
Siguiendo la  analogía, el centro de la rueda, donde
todos los interticios se conectan está vacío. Esto
despertó en la   mente el verdadero objetivo de
nuestro camino:  la extinción del ego en el infinito:
Fana fi Allah, extinción incluso de nuestros conceptos
religiosos. Esto es lo que los científicos llaman:
Singularidad.  Como Attar escribe:
"Nunca vi ninguna
luz que brilla más brillante que la lámpara del
silencio."

Hazreti Nur (ra) es la luz blanca en la que todos los
colores del espectro se incluyen. Siguiendo este
principio de inclusión, intuimos que tal vez no
deberíamos detenernos en las tradiciones reveladas.
Porque si bien podemos, o no, saber los nombres de
los profetas que llegaron a Mesoamérica, África,
América del Norte,  Asia, etc, junto con la verdadera
historia de estos pueblos, creemos que la religiones
nativas y el resto de las prácticas espirituales del
mundo también tienen su validez y por lo tanto, la
profunda necesidad de ser incorporadas en nuestra
"rueda". Los indígenas y el pueblo tienen sus
creencias autóctonas, y ellas  también tienen su lugar
dentro de la autenticidad policromática del  espectro
de la revelación de Alláh.

Varios meses después de tener esta visión y de haber
escrito lo anteriormente expuesto, nos topamos con
un ensayo de René Guénon titulado Haqiqa cherámica
en el Islam.

El ensayo parece reflejar, en cierto modo nuestra
visión acerca del Sheikh Nur (ra).

Guénon escribe:

"Para expresar  sus respectivas naturalezas “hacia
afuera” y "hacia adentro”  exoterismo y esoterismo,
son a menudo comparados con el "shell" (qishr) y el
"núcleo" (lubb), de la circunferencia y su centro. La
Shari'a comprende todo lo que en lenguaje occidental
sería llamado "religioso", es decir, todo el conjunto de
reglas sociales y legislativas que en el Islam  estan
particularmente incorporadas dentro de la revelación
misma. Se podría decir que la Shari'a es en primer
lugar, un conjunto de normas para la acción, mientras
que la Haqiqa es puro conocimiento.

. . . . Pero esto no es todo lo que el esoterismo
comprende, es decir, no sólo es la Haqiqa, sino
también los medios específicos para llegar a ella. En
conjunto, estos medios son llamados la Tariqa, el
"modo" o "camino" que va desde el Shari'a a la
Haqiqa. Si volvemos al simbolismo de la
circunferencia y su centro, podemos  decir que la
Tariqa está representada por el radio que viaja desde
el anterior al posterior intersticio. Y esto nos lleva a lo
siguiente: a cada punto de la circunferencia
corresponde un radio, y todos los radios, que son de
número indefinido terminarán en el centro. Así pues,
puede decirse que estos radios son tantos, Turuq
(plural de Tariqa) o caminos adaptados a los seres
humanos "situados" en los diferentes puntos de la
circunferencia, con base en la diversidad de sus
naturalezas individuales. Esta es la razón por la que
se dice que "los caminos de Dios son tan numerosos
como las almas de los creyentes"
(al-turuqu ila 'Llahi
ka-hufusi bani Adam).

Así pues, las "formas" son muchas, y difieren entre
ellas de acuerdo a la cercanía con el eje de la
circunferencia, pero su fin es uno, porque la verdad es
solo una".

En lugar de imitar a Hazreti Nur (ra), debemos  
comprometernos a armonizar nuestros seres a la
frecuencia de Hazreti Nur (ra). Nos convertimos en el
Insan Kamil gracias a que deliberadamente nos
vinculamos a la Silcila que nos une con el Pir de la
Nueva Humanidad, Hazreti Nur (ra).

Shaykha Fariha Fátima al-Jerrahi acertadamente
escribe que:
"El Profeta Muhammad, la paz esté con
él, está en el centro del centro. Nur es Nur,  
manifestando su centralidad dentro de la tradición
Profética"

En nuestra tradición, Nur Ashki Jerrahi, no rendimos
culto a Hazreti Nur (r.a.), más bien los Awliya del
sufismo (los amigos de Dios) nos revelan la
verdadera majestad del ser humano, nos recuerdan
que el núcleo de su ser es el núcleo de nuestro ser, y
nos motivan  para que nosotros podamos alcanzar el
pleno potencial que poseemos en nuestros corazones
y así encontramos el reino de los cielos dentro de
nosotros, ellos  nos muestran el camino para
convertirnos en los Viceregentes de Allah en la Tierra.

Este afinación se produce a través de un proceso
muy sútil de vibración simpática;  de adaptación a la
armonía prevalente de estos amigos de Allah.
Podemos ilustrar esto al llevar la resonancia de un
tenedor cerca de otro,  este último se afina, sin
necesidad de que ambos se toquen, sino que se
ajusta a la misma frequencia, la cual comenzara a
vibrar con simpáticamente. El alma también puede
vibrar en la misma frecuencia, al ponerse en contacto
cercano con un Sheikh o Sheikha viviente, que a
través de su propio ser, que vibra todo el espectro de
frecuencias divinas (porque ha activado todos los
esmas o nombres divinos).

Al tomar la mano, nuestra alma recibe esta  primera
sintonización vibracional uniéndonos con el alma de la
majestuosa Shaykha Fariha Fátima y a través de la
Shaykha Fariha Fatima al-Jerrahi, nos reunimos con el
alma de Nur al-Anwar al-Malik al-Ashki al-Jerrahi (ra),
el Pir de la Nueva Humanidad.

Mover y mantener una rueda en equilibrio, requiere un
carretero experto. Estos seres calificados son
Shaykha Fariha Fátima al-Jerrahi y Shaykha Amina
Teslima al-Jerrahi. Encomiamos a Allah subhanahu
Alá wa ta'ala,  que tengamos acceso directo al centro
que Shaykh Nur (ra), abierto para nosotros,
consagrado para nosotros, y al hacerlo, ahora,
permanece en los reinos sutiles como el Pir de la
Nueva Humanidad.

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Blann (Shaykh
Muhammad
Jamal
al-Jerrahi)