LAS IMÁGENES DEL ALMA
LAS IMÁGENES DEL ALMA



Por Janine Rodiles



Agosto 2009



Sumido en el letargo, sufriendo una fiebre fatal, siendo apenas un niño, el Sheikh Al Akbar
Muhammad Ibn Al- Arabi  deliraba. El gran polo místico del Sufismo, viajó involuntariamente al
mundus imaginalis, donde descubrió las manifestaciones del alma a través de la infinita variedad
de imágenes, infernales y celestiales, encarnando desde entonces un conocimiento místico que
entendía el ascenso espiritual no solamente como un salto abstracto de la conciencia, sino como
un constante y creciente refinamiento de la interpretación de aquello que el ser humano ve y vive,
una constante evolución psicológica, que se despliega a través de  imágenes: las imágenes del
alma.

Las imágenes no son solo figuras o impresiones visuales.  Una imagen esta preñada del
contenido emocional y corporal del que recuerda, está también engarzada en un misterio: es un
símbolo requiere ser comprendido, significado.

¿Cuales son las imágenes interiores que nos acompañan y nos permiten manifestarnos en el
mundo exterior?. Es importante saberlo. Por ejemplo, si tengo una imagen interior de una madre
que amamanta a su hijo, si me conecto profundamente con esta imagen de la misericordia y el
servicio, entonces mi “forma de manifestación” tendrá que ver con el cuidar de otros, con la
generosidad, con el aprecio por la vida, con el sentir compasión por los otros.  Esta imagen
primordial se despliega en infinitas formas de caridad y ternura.  Es esta misma imagen que nos
lleva a darle una moneda al desprotegido, el extender una sonrisa al deprimido o el abrazar una
amiga en momentos difíciles.

Si, en cambio tenemos una imagen de violencia, por ejemplo el padre que golpea a la madre,  
entonces desplegaremos acciones que van del temor a la agresión. Quizás  busquemos ser
conquistadores o esclavos, personas buscando dominar o que se dejan dominar. La imagen
sadomasoquista  como dinámica interrelacional no solo con los otros sino con el mundo en
general, determinará mucho de nuestros actos y pensamientos, de como nos defendemos y
como nos imponemos.

Por supuesto, como seres humanos tenemos una diversidad de imágenes, incluso a veces
opuestas.  La humanidad como unidad creativa y creadora alberga en su pulsar todas las
imágenes posibles de la existencia y en su devenir las actúa, las actualiza, las recrea.  La
imaginación es una forma también de participar y estar en la creación, es un tejer  
incesantemente el vestido del alma que es infinita en la misericordia divina.  Las imágenes son el
cortejo, la añoranza epístolar, de encuentros y desencuentros entre el alma y su creador, el
incesante diálogo entre la conciencia -el Logos- y sus signos, los seres humanos.

Cada familia despliega imágenes que impactarán la vida de sus miembros para siempre, lo
mismo ocurre con la cultura, la escuela, el trabajo y en general en todos los círculos que
propician el desarrollo del alma, en cualquier sentido, tanto de misericordia como de ingratitud.  
Hay imágenes que abren el corazón y otras que lo cierran. Regularmente un bebe de tres meses
de nacido es una imagen que abre el corazón, ¿por que?, porque habla de la nueva vida, de la
esperanza, de la inocencia, de toda la posibilidad del ser y su misterio.  Nos conecta con un
principio de total dependencia y numinosidad, nos habla de la esencia de nuestro ser: somos
criaturas que dependen completamente de Alláh, el bebe de tres meses depende de la
compasión de la madre y del mundo que le rodea; pero al mismo tiempo el bebe despierta
perplejidad, porque cada uno reconoce su milagro: la divinidad de la criatura y de la creación.
¿Quien no se enternece al mirar a un bebe?

En algunas clínicas de recuperación de pacientes con adicciones crónicas y agudas, se
recomienda un tratamiento a través de imágenes.  Especialmente en el periodo del síndrome de
abstinencia, cuando la persona atravieza por los efectos mas dramáticos por la falta de la
sustancia, que lo lleva incluso a estados de delirum tremen (con  imágenes infernales) muchas
veces, se recomienda que la persona vea videos de bebes y caricaturas. Es decir se le “receta”
estar en contacto con imágenes de amor e inocencia.

La imaginación creadora

La vida espiritual requiere una constante evolución psicológica.
Por evolución psicológica, nos referimos,  por un lado a, 1) el proceso mediante el cual el
individuo se libera de toda conducta neurótica, es decir destruye todas las defensas emocionales
y corporales, velos y construcciones  mentales, que el ser limitado crea para protegerse de la
dinámica de la misericordia divina. Cuando lo logra, el alma puede atestiguarse envuelta en una
incesante y majestuosa develación de la Unidad Prístina.  Por otro lado, nos referimos por
evolución psicológica a:  2) al proceso en el que el alma puede absorber mas luz y por lo tanto
puede nutrirse de más y más contenidos imaginales y emocionales, para alcanzar nuevos y más
exquisitos estados de cercanía con la unidad divina. No sólo se trata del mundo de las acciones,
o de las intenciones, sino del mundo de las imágenes como alimento del corazón.  Podemos dar
una moneda al necesitado, podemos tener una buena intención, pero necesitamos conectar la
imagen, ver al niño, observar la tonalidad de su rostro, contactar su mirada y atestiguar la
compasión del momento y así nutrimos a nuestra  alma de la imaginación. La imaginación
creadora es una fuente de inspiración para la creación misma, una forma de retroalimentar el
pulso universal.

En ese sentido el Yihad , la guerra contra el nafs, es tanto una danza como una batalla en que las
energías Yemal y Yelal  se expresan simultáneamente.  El vencer nuestra arrogancia o ingratitud,
o vencer un mal hábito o el apego a la riqueza y al poder, es tan indispensable en el progreso
espiritual, como lo es el alimentar el corazón y la mente de imágenes de belleza, plenitud, y
certeza.

Por eso se dice que los santos sufies son la gente de los estados místicos, los que han podido
abrazar con su conciencia, sus mentes y con sus cuerpos físicos y sutiles, los sorbos de amor y
develacion divina.  Un real sufí y un Sheikh verdadero se distingue porque es capaz de transmitir
los estados sublimes del alma.  Habrá muchas personas que pueden repetir historias, leer
dogmas, regurgitar secretos espirituales, pero transmitir un estado es algo que solo la
autenticidad espiritual hace florecer.  Por supuesto, como el Sagrado Corán lo indica, esto no es
resultado del esfuerzo del practicante, sino una Gracia Divina.

Tenemos la obligación de contener en nuestro corazón y meditar en nuestra mente imágenes de
misericordia. Es importante, sin embargo, antes de practicar esta enseñanza, diferenciar entre lo
que es imaginación y lo que es fantasía.

La fantasía es una construcción egoíca, en donde toda la visualización  ocurre como un pretexto
para que el nafs ocupe el centro, se convierta en el protagonista de la historia, como si fuera el
centro del universo mismo. Este acto es en si herejía, es una práctica de disociación neurótica y
a veces incluso psicótica.  Si dejamos que nuestra mente siga este camino, estamos nutriendo el
delirio en lugar de la certeza, y al final del día nuestro guía será ese delirio, y nos encontraremos
en tales sombras que no podremos nisiquiera ver nuestras manos.

“Los conceptos y proyectos de aquellos que se apartan de la Fuente y Meta Ultima del Universo
son como apariencias ilusorias en el desierto abierto que los vagabundos consumidos por la sed
pueden imaginarse como agua... Este modo negativo de existencia es un mar tan obscuro que
aquellos que ahí navegan apenas pueden percibir sus propias manos”  

Desarrollar nuestra imaginación significa develar nuestra capacidad de perplejidad, de intimidad
con la esencia divina, significa también mejorar nuestra capacidad de estar presentes, con toda
nuestra conciencia en cada momento de nuestra existencia.  Si carecemos de imágenes
internas de misericordia y plenitud, nuestra práctica espiritual queda vacía y corre el riesgo de
convertirse en simple dogma mas que en un vivido romance en el que vamos evolucionando
bellamente.

Nos referimos a la digestión sincrónica de las experiencias y la forma en que la mente las capta,
las emociones involucradas, las sensaciones que quedan en la memoria corporal, y finalmente
las leyendas con la que vamos construyendo la interpretación de nuestras vidas, asimismo nos
referimos, al tejido sutil entre lo que ocurre en nuestra vida interna y lo que se manifiesta en la
vida externa, entonces la imaginación se convierte en una comunicación entre lo cotidiano de
nuestro existir y la búsqueda de sentido divino. La imaginación activa es un constante
compromiso para darle voz y vida al misterio de la existencia y para arraigar la conciencia en la
certitud de la otra vida, a través del contundente amorío entre lo oculto y lo manifiesto.  Recibimos
Luz del Logos Universal del Espíritu, con el permiso de Allah esa luz se posa sobre el Batin, lo
oculto, y transmite su realidad Ia Haq, su sustancia, convirtiéndose en algo manifiesto que
podemos atestiguar, Ia Zahir, Gracias e ello evolucionamos en grados de cercanía.  La
sincronicidad es una  verdad fenomenológica en la que un evento del mundo externo busca
despertar a la conciencia, activando un contenido psicológico necesario para el crecimiento de la
persona. Es un hecho conectivo... una conexión esencialmente misteriosa entre la psique
personal (lo oculto) y el mundo material (lo manifiesto).   Es una forma en la que Alláh participa
con nosotros mostrándonos imágenes que nos develan momento eternos de perplejidad, que no
requieren explicación racional, sino que emanan una luz que amamanta al alma con certeza.

Las imágenes encuentran al alma y construyen diálogos, que son fragmentos de
momentos/espacio para habitar: eso se desvanece, pero el perfume, el sabor, la resonancia
magnética que crean, perdura en el insaciable diálogo entre el alma y su creador, en un inhalar y
ehhalar la continuidad de la sinfonía eterna.  Allah hu Akbar, Allah nos ofrece un camino de
conocimiento y encuentro con su Realidad Ultima, un camino que se abre y se abre expandiendo
al alma en incesantes experiencias develadas en imágenes, en rayos de luz que actualizan la
revelación de la humanidad.

Cuando estamos nutridos imaginalmente por esta luz, las afrentas de la negatividad tienen
menos posibilidades de penetrarnos.  Gran parte de nuestro Yihad se lleva a cabo en la mente, en
el mundo de nuestras imágenes y de nuestras interpretaciones, a veces podemos quedar
atrapados (mental y emocionalmente hablando) en imágenes de dolor, de confusión y de
negación del amor.

Ibn Al Arabi dice que solo a los opresores son  a los que Allah los lleva a mayor y mayor
confusión, hasta que finalmente se pierden en la infinidad de imágenes desconexas y caóticas.  
Viéndolo desde el punto de vista psicológico estamos hablando de una psicosis de delirio, o bien
de una ezquizofrenia.  Así que la claridad para interpretar nuestras imágenes, no es un atributo
de la mente por si misma, sino revela el grado de comunicación que tenemos con la Realidad
Ultima, es decir, con el sentido de la unidad de la existencia que tengamos, sea en los planos
sutiles y/o  terrenales, o a través de nuestra devoción, de nuestras  acciones o contemplaciones.  
La contemplación nutre al alma de imágenes divinas, es por eso que la contemplación en si
misma se considera tan o mas valiosa que la oración.

Las imágenes son tan esenciales para la evolución del alma que podemos atestiguar una guerra
espiritual de imágenes en el mundo convencional. No es sorprendente por ejemplo, que los
medios de comunicación masiva y los hombres del poder compitan por espacios para distribuir
imágenes: anuncios comerciales, series de televisión, espectaculares, videos, etc.., en los
últimos años la capacidad de transmitir imágenes por diferentes medios, especialmente por la
red, se ha vuelto avasalladora.  Hay una completa invasión de imágenes que penetra por todos
lados a los seres humanos, desde los niños recién nacidos hasta los ancianos en los asilos.  
Aunque por supuesto, esto es expresión de la Misericordia divina, que nos multiplica la capacidad
de estar comunicados, (y de transmitir verdades por esto poderosos medios, así como facilitar la
desmonopoización de los creadores de imágenes) también por otro lado, es claro que las fuerzas
de la negatividad buscan turbar y poseer a la mente con imágenes de destrucción, desesperanza
y mecanicismo, todo para que el ser humano olvide quién es y de donde viene, para sumirlo en
una vorágine de miedo, incertidumbre y vulnerabilidad, que lo convierte en un ser inválido  
dominado por la oscuridad, en el que su propia humanidad le es ocultada.

Es muy claro que los hombres y mujeres de las grandes ciudades miran mas al televisor, la
computadora, GPS, la palm y el celular (para mandar mensajes) que a la naturaleza (un árbol, el
cielo, los pájaros, las diferentes formas que toma la luz a lo largo del día), o incluso los ojos de
otras personas.  Cuántas personas realmente pueden conectar con lo profundo del otro a través
de la mirada.

Necesitamos darnos cuenta de que hay una gran batalla que busca  gobernar las imágenes que
nos proyectan.  Una de las leyes de la alquimia es que lo es adentro, es afuera y viceversa.  Pues
bien, podemos ver el momentum de la humanidad en ese mismo sentido, afuera ¿que imágenes
nos atrapan?, adentro ¿que imágenes tenemos?, si vemos ciertos programas de  televisión ¿que
imágenes internas vamos a desarrollar?.  No podemos permanecer ciegos e inocentes sin
pensar que cada instante tenemos la posibilidad de elegir, ¿qué vemos, con que imágenes nos
nutrimos?.  Recientemente el gobierno de Saudi Arabia lanzó un proyecto en el que se planea
construir sombrillas sobre la bendita Kaaba, el centro espiritual de los Musulmanes, y expresión
de la casa de Allah.  El plan arquitectónico es enorme y horrible, probablemente con el pretexto
de evitarle el sol a los peregrinos que acuden todos los meses del año a circunvalar la bendita
casa divina, pero al mismo tiempo es simplemente cubrir la luz solar que desciende sobre ella, y
restarle manifestación natural.

El alma necesita imágenes para crecer, esto es una tarea espiritual, pero las imágenes necesitan
interpretarse, aun el Profeta Abraham, (a.s.) en su visión de sacrificar a su hijo, espero tres días
para confirmar si la interpretación de sacrificar a Ismael era realmente la correcta o bien era una
metáfora y entonces, el sacrificaría corderos a su Señor.  A veces debemos esperar para
entender los signos de nuestras imágenes diurnas y nocturnas.  Es bueno meditar durante la
noche, ¿qué imágenes tocaron nuestra alma, qué imágenes nos parecieron enigmáticas y llenas
de significado?; recordar por ejemplo, cómo fueron las miradas que ofrecimos y que tipo de
mirada ofrecimos.

Nuestros sueños requieren interpretación, la vida misma requiere que la interpretemos.  Gracias
a que interpretamos nuestros sueños y a que interpretamos nuestra vida, desarrollamos
discenimiento y florecemos con nuevas memorias para nutrir a nuestra conciencia.  Realizar La i
La Ja i La Allah, (la remembranza de que no existe nada aparte de Dios), nos lleva a la conciencia
de la unidad. Ello no es un proceso abstracto.  Es un proceso que involucra completamente la
mente y el corazón.  Gracias a la ciencia ya  sabemos que nuestros genes reaccionan de acuerdo
a cómo percibimos el medio ambiente, es decir, si percibimos caos y destrucción entonces
estará activada la información en nuestros genes que trae preocupación y desesperanza, pero si
percibimos misericordia y amor y luz, entonces se activara la información genética que despliega
paz y certeza.  Todo eso se manifiesta en el cuerpo y en los pensamientos.  Es bueno cacharnos
durante el día y preguntarnos: dónde estuvo mi mente este día, qué tantos pensamientos de
compasión tuve o qué tantos pensamientos de negación, así nos daremos cuenta cuáles son las
imágenes que se despliegan en nosotros.  

Cuando conocemos los nombres de Dios, entonces podemos  acunar en nuestro interior las
imágenes de los atributos divinos, como: gratitud, paz, fe, ternura, compasión: las energias
divinas no son conceptos sino realidades que se actualizan conforme el alma actúan en más y
más imágenes, Alláh Hu Akbar.

Alláh va a aparecer al creyente en la forma en que él se lo imagina, pero también Ib’n al Arabi dice
que entre más aspectos conocemos de la realidad, mas imágenes tenemos de él, mas fácil será
estar presente en la divina realidad.

Como dice la Sheikha Fariha, líder espiritual de la Orden Sufí Jalveti Yerrahi en Nueva York,
“Siempre se recomienda estar conscientes. Caminar y contemplar. Realizar La i la Ja illa Alláh,  
es ir con todos los niveles de nuestro ser presentes”.

1.  El Yihad, conocida como como la gran batalla, es el llamado que el Profeta Muhammad, (s.a.w.
s.) hace a su comunidad musulmana para vencer a su ego, la guerra contra las limitaciones y
negaciones de los niveles mas básicos del Nafs.
2.)  Yemal y Yelal son los dos aspectos de la Misericordia divina, el aspecto de la Compasión y el
aspecto de la Majestuosidad. Pueden ser comparados con el lado Ying y Yang del Taoísmo o
quizá con los aspectos femenino y masculino de la creación.
3.) Hixon Lex. Sheikh Nur Al Anwar.  El Corazón del Corán.  Sura 24, comentario a los Ayats 39-40.


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